Discurso del periodista ortodoxo Mathieu Gallatin

http://havefaithorthodoxy.wordpress.com

HAVE FAITH – ORTHODOXY

Discurso del periodista ortodoxo Mathieu Gallatin

Fuente:

http://ortodoxia-laguna.blogspot.com

http://ortodoxia-laguna.blogspot.com/2009/04/discurso-del-periodista-ortodoxo.html

ORTODOXIA – LAGUNA

El texto siguiente es una traducción al español de un discurso del periodista ortodoxo Mathieu Gallatin a través de la radio ortodoxa por internet “Ancient Faith Radio” a propósito de su primera emisión.

Presentación del Podcast: “Peregrinos del Paraíso”

Tengo aún la Biblia del Rey Jaime, la misma que utilizaba cuando era un pastor protestante evangélico a principios de los ochentas. En algún momento durante aquellos años como pastor, asimilé el verso que se lee en el Salmo 84, verso 5 y que dice: “Dichosos los hombres cuya fuerza está en Ti, y las subidas en su corazón”. Si han leído my libro “Thirsting for God in a Land of Shallow Wells”, sabrán que éste verso describe toda mi vida y no únicamente mis años como pastor, sino todos los años antes y después de aquél capítulo particular en mi historia. Desde mi infancia, siempre tuve la sensación de viajar alrededor del mundo y no ha lugares distantes que aún no había conocido, sino a una experiencia y vivencia de Dios más profunda. Claro que ésta necesidad de continuar en movimiento, ese sentimiento de no ser sino un peregrino en este mundo era una convicción en mi corazón que compartía con varios de mis amigos evangélicos; el sendero que yo caminaba era el mismo que el de los demás. En mi peregrinaje, obtenía a través de mi Fe una visión de mi destino: el reino de Dios. Sabía que un mundo bello y divino, libre de tristeza, sufrimiento y dolor me esperaba al final de mi viaje: ya fuera cuando me despidiera de ésta vida con mi muerte, o en caso de tener fortuna, ver la gloriosa Segunda Venida de Cristo, caminando a través de las puertas de la Nueva Jerusalén y vivir la vida de la Santísima Trinidad por siempre. Mi vida día a día como peregrino ligado a ese reino era la misma que compartía con mis amigos evangélicos. De hecho, en conjunto con la mayoría de las tradiciones cristianas occidentales, refinaba continuamente mi imagen del Reino Celestial y del Dios que allí reside escuchando a predicaciones sabias, maestros, leyendo los libros cristianos de moda, o a través de mi propio estudio intensivo de las escrituras. Buscaba perfeccionar mi imagen de Dios, trataba de entenderle en mayor profundidad, verle con gran claridad. Mis mas grandes alegrías eran compartir con mis compañeros peregrinos las cosas más nuevas que había descubierto de Sigue leyendo “Discurso del periodista ortodoxo Mathieu Gallatin”

Anuncios

El Decálogo

http://orthodoxyislove.wordpress.com

ORTHODOXY IS LOVE

El Decálogo

Lo que la revelación nos enseña en el Antiguo Testamento sobre la vida espiritual del hombre aparece además en numerosos preceptos entre los cuales los diez mandamientos de Moisés o el Decá­logo siguen guiando hoy día a los cristianos—los cuatro primeros enseñan al amor para con Dios, los otros—el amor para con el prójimo. La mayor parte de ellos toman la forma de prohibiciones e indican los principales obstáculos en el camino de la vida verdadera.

Los dos primeros mandamientos

El primer mandamiento recuerda la verdad esen­cial del Antiguo Testamento: hay un solo Dios y es Él solo en quien está nuestra vida. “Yo soy el Señor tu Dios y no tendrás dioses ajenos delante de mí.” El segundo mandamiento explica el primero: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: no te inclinarás a ellas, ni las honrarás.”
Esta es una amonestación contra el culto pagano de dioses falsos. Existen todavía hoy idólatras inconscientes, aún entre los cristianos: todos los que toman por valor supremo cualquier valor rela­tivo, por ejemplo el triunfo de su propio pueblo, o de su raza o de su clase social (así todas las especies de patriotería, de racismo o de comunismo). El que lo sacrifica todo por el dinero, la gloria, la ambición o la satisfacción personal, se fragua un ídolo y lo adora. Todo cuanto es traición con­tra Dios, sustituyendo la mentira por la verdad, y al mismo tiempo subordinando el todo a una parte, lo más elevado a lo más bajo.
Esto es una desnaturalización de la vida, una enfermedad, una monstruosidad, un pecado que lleva al mismo idólatra a su propia ruina y muchas veces a la de otras personas. Es por eso que puede con­siderarse el segundo mandamiento como una amones­tación contra todo pecado en general.

El tercer mandamiento

El tercer mandamiento — “No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano” —salvaguarda la base de nuestras relaciones con Dios, la oración. Es por su Palabra que Dios creó el mundo. La Palabra de Dios se hizo carne y nuestro Salvador. Es por eso que nuestra palabra también (no olvidemos que estamos hechos a la imagen de Dios) tiene una gran potencia. Debemos pronunciar Sigue leyendo “El Decálogo”

La columna que se abrió y resplandeció por el Fuego Santo (1579 d.C.)

http://abelletters.wordpress.com

ABEL LETTERS

La columna que se abrió y resplandeció por el Fuego Santo (1579 d.C.)

Fuente:

http://www.skarlakidis.gr/el/thema/18–1579-.html

El Sábado Santo de 1579, de acuerdo con los anales eclesiásticos de la ciudad de Jerusalén, los gobernadores turcos de la misma prohibieron al patriarca griego y a los fieles ortodoxos entrar en la Iglesia de la Resurrección para la acostumbrada ceremonia del Fuego Santo.

Los documentos que refieren el suceso no determinan en qué año concreto ocurrió. Refieren, sin embargo, que en aquel periodo era patriarca de Jerusalén Sofronio, mientras que patriarcas de Constantinopla, Alejandría y Antioquía eran respectivamente Jeremías, Silvestre y Joaquín; por último, Murat III1 era sultán del imperio otomano.

Si nos remitimos a los catálogos oficiales (o a las páginas web) de estos cuatro Patriarcados, comprobaremos que los cuatro patriarcas de la Iglesia grecoortodoxa ejercieron sus funciones en la segunda mitad del siglo XVI, y si examinamos el periodo exacto del patriarcado de cada uno de ellos, y el periodo correspondiente al reinado del sultánMurat III, concluimos que el único año en que coinciden los mandatos de los cinco hombres es en 1579.2

El pórtico y la entrada de la Iglesia de la Resurrección.

De acuerdo con las fuentes escritas, el Sábado Santo de aquel año, un grupo de soldados turcos prohibió la entrada de los ortodoxos en la Iglesia de la Resurrección. La multitud de fieles esperó en el pórtico de la iglesia durante todo el día, incluso después de la puesta del sol.

El patriarca Sofronio IV, que estaba en el primer año de su patriarcado, se encargaba por primera vez de llevar a buen término la ceremonia más importante del año, pero los turcos le privaron de su derecho legal. Este se encontraba orando en la parte izquierda de la puerta del templo, cerca de una columna. Y de repente, cuando había caído ya la noche, la columna se abrió y el Fuego Santo brotó de su interior.

El patriarca encendió inmediatamente el cirio y pasó el Fuego Santo a los fieles. En pocos minutos, la llama sagrada se extendió a todos los presentes y el pórtico de la iglesia se iluminó. Los guardias turcos, asombrados, abrieron entonces las puertas de la iglesia, y el patriarca junto con la multitud de ortodoxos se dirigieron festejándolo al Santo Sepulcro.

La columna abierta a la izquierda del pórtico de la Iglesia de la Resurrección y a su lado el autor. La grieta tiene una altura de 1,20 metros y se asemeja a una llama ascendente

Los hechos ocurridos aquel día aparecen registrados en todos los llamados Libros de santuarios de peregrinación de Jerusalén, que son guías para los peregrinos de los Santos Lugares. El más antiguo de estos Libros que se refiere a la hendidura de la columna forma parte de un valioso manuscrito que Sigue leyendo “La columna que se abrió y resplandeció por el Fuego Santo (1579 d.C.)”